Apple nos ha dado una sorpresa a todos. No esperábamos nada así hasta otoño, pero en pleno mes de julio nos hemos topado con una actualización de los MacBook Pro. No en cuanto a aspecto, pero sí en cuanto a especificaciones internas. Es la primera vez que ocurre desde junio de 2017, y los profesionales más exigentes llevaban ya mucho tiempo pidiéndolo.

Los modelos que se han actualizado han sido los que tienen la Touch Bar (esa pantalla OLED que sustituye la primera fila de teclas) justo encima del teclado, mientras que el modelo de gama baja sin Touch Bar sigue con las especificaciones anteriores. Se trata pues de una actualización centrada en ofrecer la mayor potencia posible en un portátil profesional.

Vayamos a por los detalles. Los MacBook Pro renovados incluyen los procesadores Intel Core de octava generación, que destacan por ser más eficientes. Ahora los modelos de 13 pulgadas pasan de tener de dos a cuatro núcleos, y los modelos de 15 pulgadas pasan de los cuatro a los seis. Las configuraciones más “top” llegan a poder equipar los Intel Core i9, nada menos. Además se dobla la cantidad máxima de memoria RAM hasta los 32 GB.

La pantalla de esos nuevos MacBook Pro también ha recibido mejoras. Adopta la tecnología True Tone que Apple integró en los iPad y iPhone, de modo que ahora la temperatura de color irá cambiando automáticamente a medida que cambie la tonalidad o ambiente de color a nuestro alrededor.

La propia Touch Bar también se actualiza, ya que el chip de seguridad que controla nuestra huella dactilar pasa a ser el T2. Gracias a él tenemos una novedad adicional que ya teníamos en los dispositivos iOS: la posibilidad de pronunciar “Oye Siri” para que el asistente nos escuche y responda a nuestras órdenes.

El teclado también se ha actualizado. El mecanismo ‘mariposa’ que Apple estrenó con los MacBook de 12 pulgadas llega a su tercera generación con la intención de resolver el problema que despertó más quejas en la segunda: el ruido. Ahora escribir con un MacBook Pro será más silencioso, algo que ya han podido confirmar los primeros afortunados en probar estos nuevos ordenadores.

También hay que destacar un nuevo complemento que Apple vende exclusivamente desde hoy: una tarjeta gráfica externa (las llamadas ‘eGPU’) con la que poder multiplicar el potencial gráfico de esos MacBook Pro y de cualquier modelo que tenga conexiones Thunderbolt 3. La idea de esas tarjetas gráficas externas es conseguir potencia gráfica de nivel de ordenador de escritorio en un portátil, ideal para aquellos que trabajen con un portátil en movimiento pero que luego se sienten frecuentemente en una mesa de trabajo.

La eGPU que Apple ha puesto a la venta ha sido fabricada por Blackmagic, y equipa la tarjeta Radeon Pro 580. Puedes comprarla desde hoy mismo en la web oficial de Apple.

Con estos nuevos MacBook Pro, Apple cumple con las demandas de los usuarios profesionales más exigentes. Llevaban tiempo pidiendo la inclusión de los procesadores Intel más modernos y de 32 GB de memoria RAM, y en Cupertino lo han conseguido incluso manteniendo la duración de 10 horas en sus baterías. Pero hay otro lado de la balanza: con esta renovación Apple deja de vender los modelos de 15 pulgadas del diseño anterior al actual (aguantarán en las tiendas hasta que se agoten las existencias). Y eso significa que los USB tradicionales desaparecen completamente de la gama.

Cruzaremos dedos para ver si todas las actualizaciones que se rumorean llegan por sorpresa en pleno verano, cuando lo normal es esperarlas a mediados de octubre.

 

Los nuevos MacBook Pro no cambian de aspecto, pero internamente mejoran mucho