Podemos ir dando prácticamente por sentado que Apple anunciará dos nuevos auriculares en 2019: unos cascos de diadema al estilo de sus actuales Beats, y una renovación de los AirPods, entre otras mejoras, con cancelación de ruido.

La cancelación de ruido lleva varios años con nosotros desde que las empezase a popularizar, sobre todo, la marca Bose. No obstante, esa popularidad va en aumento año tras año, cuando cada vez más fabricantes la abrazan, la refinan, y la incorporan a auriculares de menor coste.

Su funcionamiento no se limita a lo que aíslan del ruido las almohadillas que envuelven la oreja. Es más: muchos auriculares con esta tecnología ni siquiera tienen almohadillas, y los próximos AirPodsserán un ejemplo más.

La tecnología consiste a grandes rasgos en escuchar el ruido ambiente y contrarrestarlo con sonidos inversos en exactamente su misma amplitud y frecuencia desde dentro de los cascos. Los auriculares que la incorporan se ayudan de micrófonos ubicados en el exterior para detectar ese ruido. Después, gracias a un chip, se emite por los auriculares ese sonido inverso. El resultado para nuestros oídos es una especie de ruido blanco, un fino sonido neutral de fondo.

AirPods

Esta tecnología no funciona igual de bien en todos los entornos, en la misma medida que no es igual de fácil cazar la frecuencia de un sonido cambiante y sin un patrón que la de un sonido fijo y constante.

En otras palabras, estos auriculares nos ayudarán a que una música de fondo o una conversación se escuche menos, pero donde realmente triunfan y son eficaces al máximo es, por ejemplo, dentro de la cabina de un avión, donde el ruido de los motores es tan constante y elevado como molesto.

En entornos así, como un avión, un tren o un autobús, es donde más se agradece la cancelación de ruido, y si viajas a menudo quizás deberías plantearte ir eligiendo un modelo. Al fin y al cabo, la idea de crear esta tecnología vino precisamente del ruido de dentro de los aviones. Al menos, hasta que lleguen los auriculares con realidad aumentada.

Esta misma cancelación de ruido se utiliza también en otros entornos fuera de los auriculares. Muchos teléfonos móviles, por ejemplo, equipan un micrófono omnidireccional en su lado superior, el inverso de donde se supone que está nuestra voz, para cazar el ruido ambiente y hacer que no le llegue, en la medida de lo posible, a nuestro interlocutor. Algo que explica que a veces notemos cierto retardo, sobre todo si escuchamos nuestra voz en eco.